Sobre el número de autonomías en Plataforma Electoral

En el programa “Punto y Aparte”, conducido por Víctor Alarcón Olguín, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y por Carlos Báez Silva, director del Centro de Capacitación Judicial del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que se transmite los viernes a las 10:00 horas por Plataforma Electoral, el canal de televisión por Internet del TEPJF que se puede seguir en línea y descargar bajo demanda, se comentó el libro El número de autonomías y la competitividad electoral, del autor de esta bitácora (que puede verse en: http://plataformaelectoral.te.gob.mx/Programa/PuntoYAparte/56e2278d2f83790d681382d3/1).
En este programa, se explicó que el objetivo de la obra es plantear un índice para medir el número de autonomías en la competitividad electoral, en el entendido de que los índices de componentes son un tipo de herramientas que permiten tener mecanismos de lectura de los efectos que puede tener el legislar de una u otra manera o cambiar una regla electoral por otra.
Al respecto, se refirió que cuando hay un partido claramente hegemónico, “muchas veces el cálculo del número efectivo de partidos nos da valores cercanos a dos o superiores a dos y esto es contrario a lo que uno ve en la realidad con un partido único o casi único que tiene el control mayoritario del sistema”.
Por ello la propuesta alternativa del “número de autonomías”, que arroja una estimación en la que es claro si existe o no existe un partido hegemónico, pues si existe este índice va a dar un valor inferior a dos partidos, y en caso contrario medirá por encima de dos partidos, teniendo una condición de competencia en la cual puede formarse una coalición opositora al partido mayor que pudiera tener un mayor peso que ese partido mayor. Este índice permitiría así calcular cuántas fuerzas políticas tienen capacidad autónoma de participar en el establecimiento de condiciones en el mercado legislativo para tomar decisiones.
Este índice de número de autonomías refleja que hasta la última década del siglo pasado se establece en México una condición efectivamente democrática, pues antes el número de componentes estaba cercano a uno, pero a partir de 1997 sistemáticamente estaría por encima de dos, sin haber rebasado el umbral de tres. Estaríamos pues hablando de un sistema en el cual hay posibilidad de composición de una coalición opositora mayoritaria, pero en el que -dado el reparto de votos existente- existe también una capacidad de gobernanza a través de múltiples opciones de coalición.
Asi, en México las reglas electorales buscan un equilibrio entre lograr una representación adecuada de las fuerzas políticas, al mismo tiempo que no se impida la posibilidad de alcanzar una mayoría que permita la gobernanza en órganos legislativos.